06/12/2022

EQUILIBRIO TÉRMICO - RESUMEN

Sin pretender inventar nada en cuanto a salud se refiere, la Doctrina Térmica establece un nuevo concepto de salud fundamentado en las revelaciones del iris de los ojos de millares de individuos observados en el espacio de más de cuarenta años. De acuerdo con esto llegamos a lo siguiente:

1. Salud es normalidad funcional del organismo en los procesos de nutrición y eliminación que simultáneamente realizan el aparato digestivo, los pulmones y la piel

2. Toda dolencia es manifestación de “falta de salud”, o sea, de desarreglo funcional. De aquí que, cualquiera sea su nombre o manifestación, la enfermedad es de naturaleza funcional y no microbiana

3. Sólo la salud tiene carácter positivo. Toda dolencia demuestra fenómeno negativo porque revela “falta de salud” en grado variable. De aquí que las enfermedades no se “curan”, sino que desaparecen mediante el restablecimiento de la salud, que es la normalidad funcional

4. La Patología es una simple clasificación convencional o nomenclatura de síntomas y manifestaciones de falta de salud. De aquí que no hay enfermedades sino que sólo hay personas enfermas

5. Pero si queremos darle una personalidad positiva a la “enfermedad”, es preciso convenir en que sin importar su nombre o su manifestación, toda dolencia está constituida por fiebre gastrointestinal en grado variable. Esta fiebre es la causa y el punto de apoyo del desarreglo funcional del organismo, vale decir, es el enemigo de la salud y la única causa de muerte. No hay enfermo sin fiebre o calentura

6. Los síntomas, clasificados como males diversos por la Patología, son simples manifestaciones de desarreglo de las funciones de nutrición y eliminación del organismo afectado. La diversidad de síntomas de “falta de salud” depende del sujeto, de sus antecedentes hereditarios, su modo de vida, su ocupación, edad, sexo, del clima en que vive, etc.

7. El enemigo que hay que combatir en todo enfermo es la fiebre o calentura y no el microbio. Salvo accidente, sólo se muere de fiebre

8. Fiebre o calentura es un fenómeno de naturaleza inflamatoria y congestiva. Se origina por reacción nerviosa y circulatoria cuando los nervios son irritados o sometidos a trabajo excesivo. Existe fiebre cuando la temperatura sube de 37 grados centígrados.

Hay tres tipos de fiebre: la interna que suele constatarse en el pulso y se revela siempre en el iris de los ojos. La externa, que denuncia el termómetro aplicado en las axilas. Y, por fin, la local, correspondiente a la zona dolorida o afectada.

9. La fiebre que sale a la superficie del cuerpo es “curativa” porque favorece la eliminación de impurezas por la piel. Basta controlarla con adecuadas aplicaciones frías de agua o lodo. La fiebre local debe combatirse porque altera los procesos de nutrición y eliminación de los tejidos afectados. Por fin, la fiebre interna debilita y aniquila a sus víctimas por desnutrición e intoxicación, alterando los procesos de nutrición y eliminación que realizan simultáneamente el aparato digestivo, los pulmones y la piel

En efecto, la fiebre gastrointestinal altera la digestión, que requiere de 37 grados centígrados para realizarse normalmente. Si sube la temperatura la digestión se convierte en putrefacción, la cual es fuente de tóxicos que en vez de nutrir envenenan la sangre

La fiebre interna también altera las funciones de nutrición y eliminación de los pulmones

Cuando la actividad del corazón es estimulada por el calor, la ola sanguínea que llega a los pulmones congestiona sus tejidos y reduce la capacidad respiratoria

Por último, la fiebre interna congestiona las entrañas y produce una deficiente circulación sanguínea en la superficie y las extremidades del cuerpo. Así se debilitan las funciones de tercer riñón y pulmón que debe jugar la piel

10. Queda claro que toda dolencia es de carácter general y no local. Su naturaleza es “funcional” y no “microbiana”. Este concepto se dirige entonces a normalizar las funciones de nutrición y eliminación sin sofocar los síntomas. No cura, sino normaliza, colocando al cuerpo en Equilibrio Térmico

11. No existen enfermedades de naturaleza diferente. Sólo hay distintas manifestaciones del desarreglo funcional del organismo, o sea, de falta de salud. Existen, eso sí, enfermos diferentes según sea su constitución orgánica, el estado de pureza de su sangre y el grado de cronicidad de su anormalidad funcional

Él cuerpo es un solo órgano y la vida una función

12. La normalidad funcional del cuerpo sólo puede existir con equilibrio de las temperaturas externa e interna.

El hombre es el único ser de la creación que desequilibra las temperaturas de su cuerpo. Desde que nace, el ser humano debilita su piel con abrigos exagerados y congestiona sus entrañas con alimentos inadecuados. Esto se puede ver en grado variable en el iris de los ojos de todo enfermo

13. Los microbios son agentes de vida y salud; jamás agentes de enfermedad o muerte. Contribuyen a la armonía y orden universal, de modo que es absurdo culparlos del desarreglo funcional del organismo que caracteriza a toda dolencia

14. el arte de curar, vale decir de restablecer la salud, debe dirigirse a refrescar el interior del vientre del enfermo y afiebrar la piel, para desequilibrar las temperaturas de su cuerpo

15. El agente que realiza la curación es la fuerza vital del enfermo

16. el sistema nervioso es el motor de la vida. La fuerza vital es la energía nerviosa y depende de la salud de los nervios. Estos, a su vez, son nutridos por la sangre cuya pureza determina salud. La impureza del fluido vital debilita la potencia nerviosa, pero como la sangre es producto de la digestión y esta sólo sana cuando se realiza a 37 grados centígrados, la fiebre gastrointestinal debilita y aniquila la energía nerviosa, vale decir, la vitalidad del organismo

17. Dado la impureza de la sangre proviene de que el individuo respira aire malsano, de que elabora putrefacciones gastrointestinales y por deficiencia en las eliminaciones de su piel, riñones e intestinos, de ahí surge el debilitamiento de la energía nerviosa

También las drogas o medicamentos, los sueros, vacunas, la electricidad y las intervenciones quirúrgicas deprimen la actividad nerviosa y, por lo tanto, la energía vital del individuo

18. La Naturaleza cura, es decir, normaliza las funciones orgánicas, siempre que se equilibren las temperaturas interna y externa del cuerpo

19. En la Doctrina Térmica no se diagnostican enfermedades, no se dan remedios y tampoco se “cura”, sino que el objetivo es normalizar las funciones digestivas y eliminadoras del enfermo afiebrando su piel y refrescando sus entrañas. El cuerpo se trata como un solo órgano, unidad indivisible

20. La Doctrina Térmica saca el problema de la salud del campo de la Patología y de la Terapéutica y lo coloca en el terreno de las Temperaturas, de acuerdo con las revelaciones del iris en sus ojos

restaurar la salud



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