Conocido es el sabio aforismo: "La vida es una función y el cuerpo es su órgano". Agregamos, la salud es el funcionamiento normal del cuerpo en sus actividades de nutrición y eliminación que simultáneamente se realizan por los pulmones aparato digestivo y piel. Cualquier anormalidad en estas funciones se manifiesta en el malestar o dolencia que es denominada enfermedad, cuyas manifestaciones o síntomas la medicina cataloga cómo males diversos, con los nombres convencionales que constituyen la Patología. De aquí que no hay enfermedades, sino enfermos por desarreglo funcional de su organismo. Toda dolencia, pues, es consecuencia de malas digestiones y deficiente actividad eliminadora de la piel del enfermo. Además, la enfermedad es de naturaleza funcional y no microbiana. Por fin , el desarreglo funcional, salvo accidente, es cuestión de temperatura, porque sólo se enferma por desequilibrio térmico del cuerpo, como lo revela el iris de los ojos del sujeto.
(Texto extraído del libro : La salud por la naturaleza)



