1. conocer la verdad;
2. comprenderla y
3. realizarla.
Para alcanzar la meta maravillosa de tener Salud se hace necesario conocer las leyes naturales, comprenderlas y aplicarlas de manera adecuada. La Sabiduría está en la Naturaleza y no en el laboratorio. Para ser sabio de verdad, y conocedor de las leyes de la naturaleza, es preciso observarla y practicar sus leyes inalterables y adquirir la suficiente experiencia personal
El laboratorio sólo forma sabiduría corriente, sabios de laboratorio, que jamás tendrán ni conocerán la ciencia que hay detrás de la felicidad de los seres irracionales que viven con salud sin más guía que su instinto
La Salud vale más que la vida, porque la vida sin salud no vale la pena. El no saber como funciona la Salud, es la única y verdadera causa de todas las enfermedades.
El éxito del libro: la Medicina Natural al alcance de todos, ha tenido mucho éxito porque en él se explica el ansia de vida y salud que siente el individuo sometido día a día por la enfermedad crónica y por los errores de la medicina medicamentosa y quirúrgica
La escuela enseña al niño y al joven muchos conocimientos considerados indispensables para asegurar el éxito en la vida. Sin embargo, no les enseñan los medios para guiar y cuidar su cuerpo físico
Si para iniciar un largo, penoso y accidentado viaje se le entrega un novato e inexperto conductor un maravilloso automóvil, sin enseñarle antes cómo debe conducirlo y cuidarlo para evitar falta de moderación y accidentes, ni los medios adecuados para reparar su funcionamiento normal, estaremos de acuerdo en que sólo de milagro llegará al fin de su jornada y que ésta será un calvario que no se aliviará por muchos mecánicos que encuentre en su camino, siempre dispuestos a realizar las composturas necesarias a cambio del pago de sus servicios
Los padres ignorantes, que son casi la totalidad, creen que para preparar a su hijo hacia la dura experiencia de la vida basta con entregarlo a sus maestros, llenos de conocimientos teóricos y artificiales. En esta forma, el niño, después de duras pruebas para adquirir conocimientos poco menos que inútiles, se lanza a la jornada de la vida poseedor de un organismo que no conoce ni sabe cuidar y mucho menos reparar en caso de accidente o alteración de la salud
Pero ¿cómo exigir que el niño o el joven aprendan a evitar las dolencias cuando éstas no dependen de él, sino que consideran obra de un agente misterioso, maligno y caprichoso como el demonio y al cual se le conoce con el nombre de microbio causante de infecciones?
Si cada día estamos expuestos a ser víctimas de la infección que nos acecha por todas partes, ¿de qué nos sirven los conocimientos si para combatir a ese poderoso e invisible enemigo tenemos que poseer la oculta ciencia del laboratorio reservada sólo a sus sacerdotes científicos? Solamente nos queda abandonarnos al capricho del destino y recurrir al sacerdote de la ciencia microbiana para que nos libere de la amenaza del nuevo demonio
Estos son los errores consagrados por la civilización. No pretendemos sacar al mundo del error en que tan regocijadamente parece vivir. Sin embargo, creemos hacer bien a nuestros semejantes mostrándoles los equívocos de que hemos sido víctimas y enseñando a los que sufren el camino de la liberación
El hombre, en su ignorancia, hasta a Dios hace responsable de sus desdichas, olvidando que cada cual tiene lo que merece y que el hombre es hijo de sus obras. Enfermamos no por obra o fuerza extraña, sino por nuestros propios errores de vida. La salud no se obtiene con médicos ni drogas, sino con nuestros actos de cada día. De aquí que la voluntad del enfermo es el primer agente de salud
El objetivo del libro: La Medicina Natural al Alcance de todos, es enseñar la ciencia de vivir sanos de cuerpo y alma, buscando las fuentes de esta felicidad en el generoso regazo de la Madre Naturaleza
En este libro se enseña la Doctrina Térmica, que no tiene nada que ver con el trillado Naturismo, a cuya sombra tantas inexactitudes prosperan. El Régimen de Salud, explicado en este texto, constituye un “artificio” hoy necesario para combatir el artificio de la vida contemporánea. El sistema tiene por objeto “afiebrar” diariamente la piel que progresivamente se enfría con la ropa y abrigos que enfundan nuestro cuerpo. También se dirige a refrescar las entrañas afiebradas cada día por los prolongados esfuerzos digestivos que realizan el estómago y los intestinos para procesar alimentos inadecuados e indigestos
Dejando de lado “personalismos” en este libro se enseña una “ciencia personal”, fruto de la observación y una larga experiencia. A sanos y enfermos se les ofrece esta obra para que disfruten de la maravilla de vivir de forma sana


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